NUESTRO OBJETIVO

La finalidad del grupo es la de buscar formas para mejorar nuestra calidad de vida a través del conocimiento y el aprendizaje. El grupo apuesta por la práctica de actividades que fomenten el Envejecimiento Activo y para ello trataremos temas relacionados con la salud, la seguridad y la participación solidaria. Entre ellos, la actividad física, mental y espiritual ó artística, el mantenimiento de la autonomía personal, las relaciones sociales, las actividades de ocio y esparcimiento, la búsqueda de nuevas experiencias y el dedicarnos a todo aquello que nos guste, compartiremos entre todos nuestras opiniones, reflexiones y sugerencias, al respecto.

viernes, 15 de mayo de 2015

Sesenta y nueve

Sesenta y nueve

Es la historia de mi vida que se empeña en cumplir años bendito empeño que  con su incertidumbre camina.

Hoy sin darme cuenta llegué a los 69 años algunos dicen que es un número mágico aunque lo verdaderamente mágico es llegar hasta aquí de pie con decisión y sin desvariar mucho así que aprovecho para celebrarlo con todos vosotros mirando el camino andado y recordando con satisfacción alguno de los logros conseguidos ya que de los que no alcancé no me acuerdo aunque también me sirvieron.
Hasta que el empeño cese seguiré con la labor de hacer realidad mis sueños imposibles abrazándome con pasión a los acordes que en la vida encuentre ahora que todavía en tiempo de saber estoy.


Gracias a las redes sociales y a todos los que os atrevéis a enredaros en ellas que me ayudáis a seguir.

viernes, 1 de mayo de 2015

El paso de los años no tiene fechas,son situaciones que perduran


Venid y vamos todos con flores a por fía
El paso de los años no tienen fechas, son situaciones que perduran.
Con flores a por fía en este uno de mayo que paseo por La Laguna al pie del teatro Leal esperando la función donde voy a representar la obra de mi camino hacia la meta de las 69 flores que a por fía llevo desde el día que nací y que ya forman un ramo al que me agarro para que ninguna se me escape y se que alguna vez las tendré que poner en una jardinera esperando que alguien las riegue y que el sol las ilumine mientras yo pueda tener la satisfacción de valorar la vida para poder contemplarlas.

jueves, 2 de abril de 2015

EN BUSCA DEL CUARTO ESPACIO


Que sabio son los mayores, sobre todo cuando hacen reflexiones sobre lo que algunos dicen de ellos.

"Qué sabios son los mayores", querrán decir que son sabios los
mayores sabios.

"Hay que aprender del conocimiento y de la experiencia de los
Mayores", querrán decir que hay que aprender de los Mayores con
conocimiento y experiencia.

"Hay que promover el Envejecimiento activo", querrán decir que hay
que activar a los Mayores que están en disposición y quieren hacerlo.

"Cuidado que el mayor peligro de los Mayores son las caídas", querrán
decir que el mayor peligro de los Mayores son las caídas en la
ignorancia.

"Lo importante es la salud", querrán decir que lo importante es la
atención médica y los servicios de Geriatría.

"Lo importante es la participación social", querrán decir que los
Mayores son importantes en la participación social.

"Hay que promocionar las relaciones intergeneracionales", querrán
decir que hay que reconocer la labor de los abuelos que cuidan de los
nietos y recordar a los padres que se olvidan de los abuelos.

"El protagonismo debe ser de los Mayores", no, los Mayores queremos
ser ciudadanos activos, responsables y protagonistas.

Hace tiempo que lo pensé y sigo dándole vueltas a la búsqueda de ese cuarto espacio.

Han pasado 5 años desde que puse en marcha este blog con el fin de compartir estudios, experiencias, proyectos y charlas para dar sentido al espacio-tiempo que se nos presenta a todos los que estamos y sobre todo a los que vienen preparados con fuerza y conocimientos en los próximos años para enfrentarse al largo proceso de la jubilación y que afortunadamente cada vez será más amplio.

¿Cuánto tiempo? Veinte, veinticinco años, más, menos. Y a que nos vamos a dedicar: a cuidar de los nietos y también a disfrutarlos, a jugar con el Iphon, la tableta, a ver la TV, a disfrutar de la vida también. Pues creo que nos va a dar tiempo a todo ello y además a pensar de que manera podemos ser útiles a la sociedad no solamente ayudando a aquellos que lo necesiten sino también a ser productivos todos aquellos que estén dispuestos a serlo.

De que manera, ese es nuestro reto llevar a cabode una forma ordenada dos claves importantes de ese llamado CUARTO ESPACIO una de ellas basada en la educación de los jóvenes desde  niños trasladándoles nuestra experiencia y conocimiento y la otra clave estará basada en una planificación para una jubilación activa para todos aquellos que quieran participar.

Hace dos años tuve la suerte de conocer y cambiar impresiones con el Profesor Maynar médico-cirujano una persona de gran humanidad y conocimientos y con inquietudes sobre el tema que nos ocupa. 

El pasado mes de Octubre hizo una brillante exposición en el espacio TEDx de La Laguna y que os traslado el link para que podáis ver y escuchar y con ello sacar vuestras propias conclusiones y a su vez compartirlas para que entre todos sigamos avanzando hacia el objetivo propuesto.

lunes, 2 de marzo de 2015

Carta inacabada a mi amada Vida



Querida Vida mía te acuerdas de cuando sin darme cuenta salí a tu encuentro, lloré y sin darme cuenta sentí una caricia y me consolé también sin darme cuenta de tu mano las miserias de la vida descubrí y contigo enamorado continúo sigo sin darme cuenta. 

Bueno pues, que gracias por estar todavía conmigo y mira que han pasado años porque me encanta vivir y también escribir pero como siempre tengo que estar haciendo muchas cosas a la vez así no hay forma de escribir una novela y ni siquiera una carta dedicada a mi amada Vida.

Vida tu eres bella y famosa de las de verdad como mi amiga Eleonora porque estás en la incertidumbre haces lo que quieres sin preguntar a nadie y si me preguntas  “que quiero ser de mayor “ te voy a contestar que quiero ser como yo que ahora me encuentro en la adolescencia buscando  mi cuarto espacio, inquieto, todo pasión y energía yo creo que no he cambiado simplemente he explosionado porque a veces he pensado sobre ello y en realidad uno cambia poco, solamente es una oportunidad que me das para soltar las riendas y desbocarme  para sentir en todo lo que hago la misma sensación que cuando una mujer me mira a los ojos y le brillan …yo me enamoro de ella.

Hasta pronto y gracias por los bombones que a veces me ofreces y yo me los como con la satisfacción del adolescente que descubre el placer interior y le chorrea a borbotones. 

No cambies Vida mía que yo tampoco y además si nos lo pasamos bien porque lo vamos a hacer.


sábado, 17 de enero de 2015

¿ estamos a gusto con lo que hacemos ?


Queridos amigos y compañeros han pasado más de 15 años desde que a muchos de nosotros nos empujaron a la prejubilación y desde entonces hasta ahora año tras año y poco a poco se han ido incorporando a nuestro colectivo de mayores el resto de compañeros. A lo largo de este tiempo y según las circunstancias de cada uno hemos ido desarrollando distintas actividades unas veces con nuestros quehaceres otras acompañando a nuestros nietos y de vez en cuando echando una mano a la familia, ayuda  que sin duda ha sido muy importante para que esta sociedad en crisis pueda seguir adelante y para que luego tengamos que soportar la ingratitud de los políticos cuando dicen que los mayores somos improductivos.

El tiempo va pasando y a veces hay una pregunta que consciente o inconscientemente se nos pasa por la cabeza y que merece la pena detenerse en ella para reflexionar sobre nuestro proyecto de vida y el quehacer diario. ¿Estamos a gusto con lo que hacemos?.

Hacernos preguntas de vez en cuando es importante y saludable para nuestra mente ya que nos inicia en el ejercicio de pensar al que no estamos muy acostumbrados y sin embargo pensar enriquece nuestra inteligencia y nos ayuda a conformar nuestra personalidad y mejorar la autoestima.

Para opinar y reflexionar sobre las preguntas que podemos hacernos y contestar con éxito hemos de disponer de la mejor información posible que tengamos a nuestro alcance con el fin de que nuestras reflexiones sean lo más certeras posibles para nuestros intereses y tomas de decisión. 

El paso del tiempo nos da la oportunidad de aprender de intercambiar conocimientos de hacernos más fuertes cada día y sobretodo de darnos a valer y no resignarnos al paso de los años, de tener siempre muy claro que somos nosotros los que decidimos sobre nuestro plan de vida y que siempre podemos y debemos hacer cosas que nos agraden.

Entre los aspectos importantes que nos ayudarán a encontrarnos a gusto están aquellos que nos mantengan la mente activa, que desarrollen nuestros afectos y que nos faciliten  la participación en la toma de decisiones sin desconectarnos de la sociedad porque debemos ser los protagonistas de nuestro futuro sin que nos utilicen, sin dejar que nos manden y que nos dejen ya en paz de estereotipos y tratamientos paternalistas. A las personas mayores hasta que llegamos a ser dependientes, si nos cuidamos, somos parte del futuro nos quedan muchos años de vida en buenas condiciones y hay que aprovecharlos para ser útiles a nosotros mismos y a la sociedad.

Por último debemos darnos cuenta de que esta sociedad que nos ha tocado vivir es muy distinta de lo que fue en el pasado y necesita del compromiso y de la participación de todos, los sanos, los enfermos, los que trabajan, los que viven de una pensión, los niños, los jóvenes y los mayores.

El cambio supone que los mayores, los que estamos y los que vienen debemos tener  un protagonismo social que hasta ahora no tenemos y nuestro destino no podemos dejarlo en manos de instituciones y personas anquilosadas que solamente se preocupan de mantener su status y comodidad.


No nos engañemos para seguir satisfactoriamente adelante en nuestro camino debemos buscar la forma de estar a gusto con lo que hacemos y nunca debemos olvidar que el saber y el conocimiento  motiva y fortalece las ganas de vivir.

jueves, 1 de enero de 2015

Detrás del espejo


Igual que en cada mes de enero se descubre el tiempo pasar ahora quiero ponerme detrás del espejo para volver a buscar y avivar aquel volcán que un día hizo brotar el sentir, derramó las ganas de aprender y encendió la pasión por vivir.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Los Nuevos Mayores se ponen al día






Hola amigos quiero compartir con vosotros el encuentro que tuve ayer en el CENTRO DE DIA PARA MAYORES II DE STA.CRUZ DE TENERIFE Fue una oportunidad de intercambiar conocimientos de hacernos más fuertes cada día y de darnos a valer de no resignarnos al paso de los años y tener siempre muy claro  que siempre podemos hacer cosas que nos guste. Tener la mente activa y desarrollar los afectos y no olvidarnos de participar sin desconectarnos de la sociedad porque debemos ser los protagonistas de nuestro futuro sin dejar que nos manden. A las personas mayores hasta que llegamos a ser dependientes nos quedan muchos años de vida en buenas condiciones y hay que aprovecharlos para ser útiles a la sociedad. El cambio supone que los mayores tengamos un protagonismo social que ahora no tenemos y por último debemos darnos cuenta de que esta sociedad que nos ha tocado vivir es muy distinta de lo que fue en el pasado y la sociedad necesita de todos los sanos, los enfermos, los que trabajan los que viven de una pensión, los niños, jóvenes y mayores.
Todo ésto y muchos aspectos de nuestro día a día debatimos en este encuentro y ahora os quiero trasladar a los que os acercáis a este blog para que reflexionéis sobre ello.
Un abrazo y cariño para todo los blogueros.  

martes, 7 de octubre de 2014

PREMIO A LOS VALORES HUMANOS CONCEDIDO A LOS MAYORES DE TELEFONICA DE TENERIFE


PREMIO VALORES HUMANOS 2014 CONCEDIDO
A LOS MAYORES DE TELEFONICA DE TENERIFE

Con motivo del día 1 de Octubre Día Internacional de las Personas Mayores
Este ha sido un premio de reconocimiento a la labor de los Mayores de Telefónica de Tenerife y fue para mi un motivo de satisfacción compartir y asistir con mis compañeros a la entrega del Premio Valores Humanos 2014 a nuestro Presidente, concedido por el Excelentísimo Cabildo de Tenerife a la Asociación de Mayores de Telefónica de Tenerife.

En estos últimos años nuestra actividad y dedicación ha traído consigo la realización de proyectos solidarios e innovadores relacionados con el aprendizaje, la cultura y fundamentalmente con la participación social y su carácter intergeneracional.

Una muestra valiosa de nuestra actividad, reconocida por la sociedad canaria fue el documental OTROS TIEMPOS OTRAS VIDAS realizado por la Asociación de Mayores de Telefónica de Tenerife, sin ánimo de lucro, en la que se valora con la llegada de la jubilación el espíritu vitalista de un grupo de personas ,todos compañeros de la empresa en Tenerife, aportando una nueva mirada y enfoque a esta etapa vital.

La actividad innovadora de los mayores empieza a reconocerse aunque todavía nos queda mucho camino que recorrer, estamos en ello, cada vez más activos y solidarios con los compañeros que necesitan ayuda, queremos seguir aprendiendo, ser protagonistas de proyectos innovadores que se salgan de los estereotipos y de los paternalismos, queremos hacer cosas útiles para nuestra sociedad y que no nos manden.

Las personas mayores hasta que llegan a ser dependientes les quedan muchos años de vida en buenas condiciones y estos años pueden aprovecharlos siendo útiles a la sociedad.

Las personas mayores que vienen y las que están, todos estamos inmersos en una nueva etapa que hay que organizarla, la sociedad necesita de todos, los sanos, los enfermos, los que trabajan los que viven de una pensión, los niños, los jóvenes y las personas mayores.

El cambio supone que los mayores tengan un dinamismo y se les reconozca un protagonismo social que ahora no tienen y para ello los dirigentes de las asociaciones, fundaciones e instituciones tendrán que dejar el inmovilismo y la comodidad y darse cuenta de que estamos en el siglo XXI

Este es el mensaje que con cariño desde mi blog quiero transmitir.





domingo, 17 de agosto de 2014

QUINTANA. La casa de mi abuelo






La aventura canicular                                                                

El verano acababa de empezar ese día me levantaba nervioso, sabía lo que me esperaba , las clases habían terminado y el calor apretaba, creo que tenía entonces 12 años y por la noche empezaría mi aventura, me iba al pueblo de mi abuelo, una aldea encantadora, perdida entre las montañas de Asturias, allí estaba la casa de mi querido y adorable abuelo, donde había pitas que ponían los huevos escondidos por el prado, donde se hacía el pan en casa y no había que ir a comprarlo y la leche tampoco, se subía de la cuadra donde ordeñaban a las vacas y también donde había que ir en los momentos de apuro, todo muy natural, se cogían las berzas del huerto y con ellas se hacía el pote con morcilla y tocino que me pringaba la nariz y se comía mostura que era un pan al que yo saboreaba su color amarillo ya que nunca había visto una cosa igual, mis tíos trabajaban la tierra, se recogía la hierba que se metía luego en el pajar para que en invierno los animales comieran, esto para mí era una película que todos los años en el verano tenía la ocasión de vivir desde dentro y descubrir aquello que en la  ciudad donde vivía el resto del año, se desconocía  y sin tener otras aventuras que las de la calle y el colegio.

Lo tengo muy grabado iba con mi madre y mi hermana de 3 años, mi padre nos acompañaba a la estación del Norte, él se quedaría en Madrid trabajando, el tren salía a las 10 de la noche, cuando llegábamos al andén lo primero que yo hacía era buscar la máquina de vapor para contemplar su aparatosidad y escuchar   ese ruido ensordecedor de pitido de olla exprés a punto de quemarse la comida, el fogonero echaba carbón como un poseso y el maquinista se ponía el mono y se preparaba para el largo viaje, subíamos al vagón de asientos de madera que eran los de solera, los de tercera clase,  allí viajábamos los del pueblo llano, con las maletas, la tortilla de patatas, los bocadillos de filetes empanados y la bota de vino, iban a ser 10 horas a compartir con 6 u ocho personas con algún que otro niño y alguno de pecho, un viaje muy entretenido y emocionante, donde comías lo tuyo y lo de los demás, dormías cuando podías, se te metía la carbonilla en los ojos de vez en cuando y aguantabas los ronquidos de la gente a la que en principio no conocías de nada y al final ya parecían de la familia pues las historias no dejaban de fluir por lo menos hasta Medina del Campo un importante nudo ferroviario de aquellos tiempos, llegábamos sobre las cuatro de la mañana, allí el tren paraba un rato, hasta que el Jefe de Estación tocaba el silbato y te despertaba, ya no dormías hasta llegar a Oviedo a la ocho de la mañana.

Bueno pues la primera etapa había pasado, desde allí cogíamos un autobús  con transportín en la parte superior, al aire libre, ahí es donde me gustaba a mi ir con las maletas, para contemplarlo todo, aunque como no te agarraras bien a la barandilla podías salir despedido sin saber muy bien donde podías caer,  empezábamos a adentrarnos por esos frondosos parajes asturianos que huelen a campo mojado, saben a sidra y suenan a gaita y bordón y cuando los miramos, admiramos sus grandes praderas con verdes luminosos y vacas paciendo, casitas con sus pajares y paneras, ríos trucheros de aguas transparentes, árboles cargados de manzanas, castañeros, avellanos y nogales y paisanos labriegos que no dejaban de mirarte sobre todo a mí que desde la parte de arriba les saludaba agitando la mano con una euforia que parecía un campeón de fondo entrando en la meta.

Vaya si ya hemos llegado a La Herrería, así se llamaba la fonda donde teníamos que pasar la noche para que al día siguiente pudiéramos llegar a la aldea donde estaba la casa de mi abuelo. El nombre de la fonda tenía su razón de ser pues era donde vivía el herrero de aquel pueblo, un hombre entrañable que le gustaba hacer el son con el martillo y el yunque y a mi aquello me encantaba porque lo de la música se ve que la llevaba dentro aunque luego tardaría mucho en despertar.

Siete de la mañana, venga niño que ya están aquí el abuelo y el tío con las caballerías y todavía nos queda un buen trecho hasta que lleguemos, era mi madre, pues yo la verdad me había quedado plenamente dormido porque aquello más que una aventura era el viaje interminable.

La etapa final acababa de empezar mi madre se subió a un caballo con mi hermana, mi tío y mi abuelo iban en otro con las maletas y a mi me subieron en un burro que ya de entrada no le debí de caer bien pues me dio un revolcón que me dejó medio atontado, mi abuelo para animarme me dijo que eso no era nada que yo era un hombre, aunque yo dije para mi, si un hombre acojonao.

La comitiva siguió su curso y las caballerías emprendieron la marcha yo al principio me había tranquilizado pues aquello parecía que marchaba aunque empecé a preocuparme porque a veces en las revueltas de la montañas yo perdía de vista al caballo donde iba mi madre y a los otros, de modo que yo me quedaba sólo entre aquellas montañas cada vez más empinadas y sinuosas hasta que de pronto empecé a ver sombras sospechosas y a oir alaridos extraños que a mi me parecían como venidos de otro mundo lo que me ponía bastante nervioso porque miraba para atrás y no veía a los demás y cuando miraba para delante a veces se cruzaban perros que a mi me parecían los lobos que mi abuelo decía que a veces bajaban a la aldea a comerse las ovejas y a todo esto el dichoso burro cada vez se acercaba más al borde del precipicio, en vez de ir por el lado de la montaña, empecé a pensar que más que un burro era un pollino porque hay que ser torpe para ir por donde más riesgo había, yo ya no sabía donde ponerme a veces pensaba  en bajarme en marcha pero la verdad que no me atrevía porque podía salir rodando precipicio abajo, me acordé de rezar por si me ayudaba algo, pero tampoco, a todo esto el maldito burro dio un traspié y la albarda se fue para un lado, me quedé con los pies colgando por la parte del precipicio, me agarré como pude, hice un esfuerzo, subí una pierna  y por fin conseguí mantener el equilibrio, aquellos fueron unos momentos de verdadero pánico, juré que si salía de ésta ya no volvería más a montar en burro, no sabía a quien pedir ayuda pues el rocinante seguía empeñado en ir por el borde y yo por mucho que tiraba del ronzal, el asno ni caso así que opté por asumir la situación y decir aquello que en los momentos imposibles dicen  hasta los ateos “que sea lo que Dios quiera” y así fue porque al poco tiempo y tras pasar unas revueltas divisé la casa de mi abuelo y parece que el burro también ya que por fin se salió del borde del camino, emprendió un trote gorrinero y se plantó en un santiamén en  la puerta de la casa, respiré profundamente. Ya habíamos llegado.


Chema Menéndez

sábado, 19 de julio de 2014

SIN DARME CUENTA


Sin darme cuenta

Salí a la vida y lloré.

Sentí una caricia y me calmé.
Crecí en la calle y aprendí.
De la belleza y la música me entusiasmé.

En la aventura de la noche me apasioné.
Con las miserias de la vida me decepcioné.
De la mirada del que pide me pregunté.
Del sufrimiento no se que hacer.

Vi el brillo en tus ojos y los miré.
Oí la música de tu voz y la escuché.
Sentí tus senos y estremecí.
Dejaste tu puerta entornada y entré.

Las hojas del otoño contemplé.
La vereda que marcaban recorrí.
El tiempo pasaba y le acompañé.
Los amigos se fueron y recé.

Las piedras del camino superé.
El frío del invierno soporté.
Sin darme cuenta, sin darme cuenta.
Sin darme cuenta, me iré.


Chema Menéndez